6.3.2006
La Sociedad de Autores
-Internet ha convertido la piratería en una actividad mundial, especialmente en los países que no pueden permitirse la adquisición de licencias comerciales. ¿Cree que el software libre puede poner fin a la piratería?
-Los piratas de verdad no usan Internet, sino lanchas rápidas y armas de fuego. No veo cómo la informática puede eliminar los atracos a barcos. Con lo que el soft- ware libre si puede acabar es con otro mal social: la prohibición de compartir software y cooperar entre usuarios. Todo el mundo tiene derecho a esta libertad, pero los estados apoyan a las empresas que quieren negárnosla. Incluso llaman ‘piratería’ a la cooperación para intentar enseñar a la opinión pública a odiarla. La compartición de obras, aunque unos lo llamen en términos despreciativos, es un bien social.
-En España, el Gobierno debate estos días la Ley de Propiedad Intelectual y la Sociedad General de Autores ha interpuesto una demanda contra Apple por negarse a aplicar el canon por copia privada sobre sus reproductores i-pod…
-En España, la SGAE es el enemigo de todas libertades, no sólo de la libertad de la compartición no comercial de la música, sino también de la libertad de expresión. La respuesta habitual a las voces que la critican es demandarlas para hacerlas callar. Incluso intenta prohibir a los músicos y compositores que autoricen la libre compartición de su obra. La SGAE debe ser suprimida. En cuanto al canon, estoy de acuerdo con diseñar un canon como manera de apoyar a los músicos y compositores. El sistema de copyright o derecho de copia lo hace muy poco. Sólo un 4% de los ingresos derivados de la venta de discos va a parar a manos de los músicos. Un canon que admitiera la cooperación nos beneficiaría mucho más a todos, autores incluidos. El problema es que el canon de la SGAE no respeta esta libertad.
-¿Cuál cree que es el futuro de las licencias de software?
-Nadie puede decirlo. Ahora mismo nos encontramos en plena lucha por la libertad de cooperación. No se sabe qué lado ganará. Sólo que el resultado depende del público, incluso de los lectores de este artículo. Si apoyan la libertad, probablemente ganemos. Si aceptan la sumisión, probablemente perdamos. La democracia está enferma y débil, pero aún no ha muerto. Todo depende de ustedes.
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