Como muchos habréis notado, hemos estado unos días “off line”. No temáis, no nos han cerrado por expresar nuestra opinión y liberar la información de la manipulación… al menos todavía.
Hemos tenido un problema en el servidor y como consecuencia parece que hemos perdido todos los artículos anteriores. Vamos a intentar recuperarlos, pero en cualquier caso este será un “fresh new start” porque las viejas ideas que inspiraron este proyecto hace unos años siguen mucho más que vigentes hoy en día.
Las cosas no han cambiado desde aquel lejano año en que sacamos la primera versión de esta web. Bueno, han cambiado pero para peor. La clase política sigue llamando descargas ilegales a las descargas que se hacen dese programas de pares. Ha nacido la Coalición, cuyo nombre evoca desde luego a ciertas películas con oscuros personajes, y en Francia y otros países se legisla directamente en contra de las libertades y la intimidad de los ciudadanos.
Estamos ante un panorama desolador en el que los poderes públicos y privados ven a Internet como el enemigo a destruir. Saben que gracias a Internet los ciudadanos tienen un canal en el que expresarse, una forma de ver las cosas que nos unen antes que las diferencias y construir así un pensamiento crítico.
Eso no les gusta nada. No sirve a sus intereses.
Y nosotros estamos cediendo a la manipulación hasta el punto de creernos realmente que somos piratas. No olvidemos que lo que ha pasado es que han modificado unas leyes para adaptarlas a la definición que ellos hacen de piratas. Pero la realidad es muy distinta porque aunque tengamos que repetirlo hasta la afonía y a gritos NO SOMOS PIRATAS.
Aquí estamos para recordarles ciertos hechos innegables. La realidad digital impone una revisión de los conceptos monopolísticos de la “propiedad intelectual”.
Si su sistema se cae ante la evidencia de los hechos no deja de ser su problemo, no el de la ciudadanía.
Llamar a la gente pirata equivale a insultar, a poner a la gente en el lado “criminal”, a invadir de ilicitud un entorno que debería estar libre de querellas, demandas, injurias.
Seguimos aquí luchando y dejando claro que no, que PIRATAS son más bien aquellos que secuestran la cultura con leyes que incluso cuando se inventaron ya estaban claramente cuestionadas y en evidencia.